Desempeño Económico en América Latina y el Caribe: Un Análisis de 2025
En 2025, América Latina y el Caribe experimentaron un crecimiento constante por tercer año consecutivo, con una expansión del producto interno bruto (PIB) real del 2.4 por ciento. Sin embargo, los desafíos en torno a la informalidad laboral y el desempleo persisten, mostrando que la región todavía queda rezagada en comparación con el promedio mundial de 3.2 por ciento, según el Panorama Laboral 2025 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Proyecciones para 2026
Las expectativas para el próximo año sugieren una leve desaceleración, con un crecimiento proyectado de tan solo 2.3 por ciento. Este comportamiento refleja la capacidad de la región para enfrentar impactos externos, a pesar de un contexto caracterizado por un espacio fiscal restringido, alta deuda pública y una productividad estancada.
Desempleo y Formalidad
Un aspecto vital del informe es la alarmante tasa de desocupación juvenil, que promedia el 12.5 por ciento, casi tres veces más que el de los adultos. Esta situación se agrava por los elevados niveles de informalidad, que alcanzan un 56 por ciento. Es interesante notar que en países como Bolivia y México, las tasas de desocupación juvenil son inferiores al 6 por ciento, mientras que Costa Rica y Uruguay enfrentan cifras cercanas al 25 por ciento.
Impacto de la Informalidad
La informalidad afecta a alrededor del 47 por ciento de la población ocupada, lo que significa que casi la mitad de los trabajadores carece de acceso a la seguridad social y a las garantías típicas del empleo formal. Las diferencias entre los países son notables; en Uruguay y Chile, las tasas se mantienen por debajo del 30 por ciento, mientras que en Bolivia y Perú superan el 70 por ciento. En México, el promedio de informalidad es de 51.1 por ciento.
Desempeño en Sectores Económicos
Dentro del país, los sectores económicos muestran un comportamiento variado. La industria manufacturera y el sector de comercio, hoteles y restaurantes, que juntos representan más del 40 por ciento del PIB, experimentaron tasas de crecimiento negativas de -0.5 y -2 por ciento, respectivamente. Por otro lado, el sector financiero y los servicios inmobiliarios lograron un crecimiento del 4 por ciento, al igual que el sector agropecuario, que creció un 2 por ciento.
Importaciones y Comercio Exterior
En términos de demanda agregada, las importaciones destacan como el componente con mayor variación interanual en la mayoría de los países analizados. En Argentina, esta cifra alcanzó un 38.3 por ciento en el segundo trimestre de 2025, mientras que en México, las importaciones solo crecieron un 0.8 por ciento. Además, muchos países enfrentan un impacto neto negativo en el comercio respecto al PIB y un deterioro en las balanzas comerciales. Sin embargo, México y Costa Rica son excepciones, registrando un crecimiento del 10.6 y 7.5 por ciento, respectivamente, en el mismo periodo.
Conclusiones
América Latina y el Caribe continúan en un proceso de crecimiento moderado, pero deben enfrentar urgentes desafíos como el desempleo y la informalidad. Las diferencias entre países son notables y sugieren que se necesitan políticas dirigidas para mejorar la situación laboral y económica de la región.
- América Latina y el Caribe alcanzaron un crecimiento del 2.4% en 2025.
- La informalidad afecta al 47% de la población ocupada en la región.
- La tasa de desocupación juvenil es alarmantemente alta, con un promedio del 12.5%.
- Las importaciones en la región variaron significativamente, con Argentina liderando en crecimiento.

